domingo, 21 de febrero de 2016

Escleroterapia: Una Solución A Las Venas Varicosas



Esas venas que tanto nos molestan

En esta ocasión quiero hablarles brevemente de un problema muy común en la población adulta: las várices, y de dos de los posibles tratamientos que existen en la actualidad: la escleroterapia y la terapia con láser.

Las várices son venas que poseen dificultades para hacer retornar la sangre nuevamente al corazón. Se trata de una dilatación de las venas, generalmente en las pantorrillas, donde la sangre comienza a acumularse provocando un ensanchamiento cada vez mayor.

Las várices varían de las arañas vasculares en muchos sentidos. Las várices son más grandes, más oscuras y más dolorosas que las arañitas vasculares. 

Síntomas de las várices

En términos generales, las várices pueden presentar diferentes síntomas como son

  1. Dolor de piernas
  2. Pesadez de las piernas
  3. Ensanchamiento de las venas
  4. Hormigueo en la zona
  5. Calores en el área con las várices

Causa de las várices

La causa específica de las várices aún se desconoce, pero los diferentes centros médicos han hecho hincapié en los factores que contribuyen a la aparición de las venas varicosas:

  • Genética,
  • Embarazo,
  • Factores hormonales,
  • Aumento de peso (obesidad),
  • Permanecer mucho tiempo en una misma posición
  • Etc.

Las várices o venas varicosas pueden encontrarse tanto en hombres como en mujeres, pero son más recurrentes en las mujeres, especialmente en mujeres embarazadas. Las hormonas femeninas posiblemente tienen una implicancia en la aparición de las venas varicosas. El uso de píldoras anticonceptivas, el embarazo o diferentes terapias hormonales pueden ser otros factores que influyen para que las mujeres sean más propensas a sufrir esta condición con más regularidad que los hombres.

Escleroterapia

La escleroterapia es un tratamiento frecuentado para reducir y/o eliminar las várices y arañitas vasculares. En la escleroterapia se inyecta una sustancia en las venas afectadas mediante una aguja. Es muy común que las arañitas vasculares se reduzcan con este método. 

En la escleroterapia, el cirujano especializado empelará una aguja para insertar una solución en las venas dilatadas. Esta solución está compuesta por sustancias químicas que provocarán que la vena se cicatrice y se selle. La vena varicosa desaparecerá, al igual que su color y aspecto tan característico.
En los casos de várices moderadas y leves, se empleará una solución líquida, pero cuando la várice es más pronunciada, se empleará una solución más espesa, como si se tratara de una espuma.

Sin embargo, la escleroterapia no se aconseja para personas que posean várices muy grandes o que hayan tenido dificultades mayores como una trombosis venosa profunda.

Láser endovenoso

Actualmente, la terapia de láser es una forma de tratar las várices más dificultosas, sobre todo en pacientes que presentaban vasos sanguíneos muy débiles como los ancianos. El tratamiento con láser se realiza en 1 o 2 horas, a diferencia de las prácticas quirúrgicas más antiguas que demandaban más de 3 horas mínimamente, dependiendo en gran medida de la gravedad de las venas varicosas

El procedimiento consiste en introducir un láser muy delgado dentro de la vena varicosa mediante un catéter con el objetivo de emitir energía, sellarla y así eliminar la dificultad. Para guiarse en la introducción de la fibra láser el especialista empleará un ecógrafo. 

La sangre que circulaba por esa vena, una vez que esté sellada, será desviada hacia venas sanas que no presentan problemas de dilatación.

Este tipo de tratamiento requerirá una anestesia local si existiese dolor. A su vez, es un procedimiento que no dejará cicatriz como dejaría una cirugía tradicional. Generalmente no requiere un postoperatorio complicado: bastará con los cuidados básicos indispensables: higienizar normalmente la zona y evitar la actividad física por 1 o 2 semanas.

Es importante que si posees algún síntoma de várices o si posees ya várices declaradas, concurras a un especialista. En ocasiones, las várices no avanzan y permanecen de la misma forma toda la vida, pero en la mayoría de los casos, desmejoran paulatinamente, convirtiéndose en un verdadero problema para la salud y la estética.
Fuentes